Por qué no usamos fragancia en nuestras fórmulas

En Kosmos tenemos una filosofía muy simple: si un ingrediente no aporta algo real a tu piel, no lo usamos.

Por eso nuestras fórmulas son 100% libres de fragancia, ya sea sintética o natural.
Y no, no es una tendencia ni una decisión estética. Es una elección consciente, basada en ciencia y en lo que la piel realmente necesita para estar sana y funcionar bien.

En este artículo te contamos, de manera clara y sin vueltas, por qué decimos no a la fragancia y qué significa eso para vos.

La fragancia no mejora tu piel… aunque huela lindo

El aroma puede sumar a la experiencia sensorial, pero en la piel no hace absolutamente nada:

• No hidrata

• No repara

• No fortalece

• No mejora la textura

• No potencia la fórmula

Y si no suma, preferimos no incluirlo.
En nuestras fórmulas cada ingrediente está ahí por una razón, y la fragancia no tiene un rol que beneficie a la piel.

Es una de las principales causas de irritación

Esto suele sorprender, pero es uno de los datos más importantes:

La fragancia —natural o sintética— es una de las causas más comunes de irritación en cosmética.

Sus moléculas son pequeñas y volátiles, lo que facilita que generen reacciones como:

• Enrojecimiento

• Picazón

• Ardor

• Sensibilización progresiva

• Incluso dermatitis de contacto

Sí, incluso los productos “naturales” pueden irritar si contienen fragancias o aceites esenciales aromáticos.

Si alguna vez sentiste que un producto te reaccionó sin explicación… muchas veces la causa es esta.

Puede alterar la barrera de la piel

La barrera cutánea es la defensora oficial de tu piel: retiene hidratación, protege de agresores externos y mantiene el equilibrio.
Cuando está alterada, todo se vuelve más difícil: la piel se sensibiliza, se irrita, pierde agua y reacciona con facilidad.

La fragancia puede afectar esa barrera, haciendo que la piel:

+ Pierda hidratación más rápido

+ Se vuelva más reactiva

+ Tolere menos otros productos o activos

+ Se irrite con facilidad

Por eso la evitamos. Queremos que tu piel esté fuerte, no peleando contra estímulos innecesarios.

Algunas fragancias incluyen alérgenos y compuestos que no queremos en tu rutina

Cuando leés “fragancia” o “parfum” en una etiqueta, en realidad estás leyendo un término que puede incluir decenas de ingredientes diferentes, sin que ninguno sea detallado.

Entre esos compuestos pueden aparecer:

• Alérgenos conocidos

• Sustancias que pueden generar sensibilización a largo plazo

• Componentes estudiados por su potencial de disrupción hormonal

• Moléculas que pueden bioacumularse

No todas las fragancias tienen estos efectos, pero la mezcla es tan oscura y variable que preferimos no correr un riesgo innecesario.

Elegimos lo importante: fórmulas limpias, estables y efectivas

Cuando dejamos de lado ingredientes que no suman, podemos enfocarnos en lo que realmente transforma una piel:

• Activos eficaces, en concentraciones que funcionan

• Sistemas que mantienen la fórmula estable y segura

• Ingredientes que ayudan a que tu piel toleré mejor, no peor

• Productos diseñados para acompañarte a largo plazo

En Kosmos no creemos en “rellenar” una fórmula para que huela rico. Creemos en fórmulas que funcionan, que respetan a la piel y que hablan con hechos, no con aroma.

Nuestra regla es simple:

Ingredientes con propósito. Nada de relleno.