¿Tengo piel oleosa o simplemente llegó el verano?
Durante los meses de altas temperaturas, el calor y la humedad (especialmente si vivís en la ciudad) generan cambios visibles en la piel: más sudor, más brillo y una sensación constante de oleosidad. Esto puede llevarnos a pensar que tenemos piel grasa, cuando en realidad estamos viendo una respuesta normal de la piel al clima.
¿Por qué la piel se vuelve más oleosa en verano?
Cuando sube la temperatura, el cuerpo activa sus mecanismos de defensa para regularse:
• Produce más sudor para enfriar la piel
• Las glándulas sebáceas aumentan la producción de sebo
• La barrera cutánea trabaja extra para evitar la deshidratación
Esto no significa que tu tipo de piel cambió, sino que está reaccionando al calor y la humedad.
La piel se ve más oleosa en verano
Como mencionamos, en esta época la barrera cutánea trabaja extra para regularse. Eso significa:
- Más producción de sebo para compensar la deshidratación.
- Poros más visibles por el calor.
- Brillo rápido al empezar el día.
- Sensación de “cara pegajosa” al final del día (o desde la mañana).
No es que tu piel cambió de tipo, simplemente está actuando en defensa al clima.
Cómo ajustar tu rutina facial en verano
La clave no es “combatir” la oleosidad, sino acompañar a la piel sin saturarla.
Menos pasos, texturas livianas y mucha hidratación.
Una rutina simple como The Summer Kit ayuda a mantener la barrera cutánea limpia, equilibrada e hidratada incluso en días de calor extremo.
1) Doble Limpieza (Cleansing Dúo)
El sudor, el sebo y las mil capas de protector solar necesitan una limpieza más profunda. Este paso mantiene los poros limpios sin irritar y evita el “brillo por acumulación”.
2) Vitamina C (Brightening Drops)
El antioxidante más importante del verano. Ayuda a iluminar, proteger del daño oxidativo y complementar el uso del protector solar.
3) Hidratante Liviana (Refresh Potion)
Una hidratante gel, liviana, fresca, que se absorbe al instante. No deja película, no agrega peso, no genera brillo extra. Ideal para esta época.
Con esta rutina, acompañás a tu piel, sin saturar ni interferir con su regulación natural en verano.
Lo que sí y no en la rutina de verano
Sí
• Reaplicar protector solar durante el día.
• Elegir maquillaje liviano para no obstruir los poros.
• Sumar antioxidantes para reforzar la protección UV.
No
• No usar tónicos exfoliantes si al día siguiente vas a exponerte al sol.
• No sobrecargar la rutina con texturas pesadas.
• No exponerte al sol sin protección.
Conclusión: tu piel no cambió, cambió el clima
La oleosidad de verano no es algo que haya que “eliminar”, sino saber cómo acompañar. Es la forma en la que tu piel se regula cuando sube la temperatura. Ajustando la rutina con pasos simples, texturas livianas y antioxidantes, vas a notar una piel más fresca, cómoda y equilibrada.
El verano es la mejor época para simplificar. Tu piel te lo va a agradecer.

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